¿Dónde está Jack?

Imagínate la siguiente situación: Estás de comida con tus amigos o familiares, hablando tranquilamente de temas que no importan a nadie y, de repente, ves como alguien se levanta de la mesa y enchufa su móvil a unos altavoces a través del cable jack. A la quinta canción empiezas a plantearte si es la peor selección de canciones de la historia y decides poner fin pero, por desgracia para ti, tu móvil último modelo, aun con el plástico con el que venía la pantalla, resulta que no tiene por donde conectar el cable…

Cuando la tecnología no ayuda

Parece ser que, cuando llegue el apocalipsis zombie, tendremos que afrontarlo sin este estándar que solo se ha podido mejorar reduciendo el tamaño porque, en temas de calidad y rendimiento poco más se podía hacer.

Motorola , Oppo, LeEco ya tienen en el mercado smartphones sin dicho puerto. Apple ya lo eliminó en el MacBook y ahora marca el camino a todos los demás fabricantes con su iPhone 7 pues ya empiezan a oirse rumores de que Samsung, en la próxima generación de sus terminales, tampoco lo va a incluir.

Si al final esto acaba ocurriendo, será un día triste para todos los que aspiramos a que la tecnológica nos facilite la vida.

Muchas contras y los pros cogidos con pinzas

No creo que haga faltar explicar las innumerables desventajas que acarrea un móvil sin conector para auriculares así que lo voy a resumir en una grande y visible: pérdida de autonomía o dicho de otra manera, vamos a tener que cargar los móviles más a menudo.

Es lógico, no es el mismo consumo 5 horas de música a través del cable que a través del bluetooth y tampoco vamos a poder cargarlo mientras escuchamos música en el autobús Granada-Madrid (por ejemplo), o usarlo de GPS reproductor de música a la vez en el coche.

¿Y cuáles son los pros? Hay dos tipos: los del “ojalá sea cierto” y los de “es una ventaja porque lo digo yo” En el primer caso, nos prometen que ese espacio que se gana se va a invertir en incrementar la duración de la batería, porque hay más espacio para baterías más grandes. Me cuesta creerlo pero, en caso de que así sea, es una buena noticia, pero dudo mucho que el hueco que libere de para un incremento de autonomía considerable (sobre todo si sigue la tendencia a pantallas más grandes con mayor resolución).

Los del segundo tipo son, básicamente, que así los móviles son más finos. ¿Y para que quiero yo un teléfono más fino? ¿Para que se doble? ¿Para que sea más frágil? Es el ejemplo claro de que nos crean una necesidad que no tiene sentido por el simple hecho de querer vender más. ¡Ojo! Son empresas, están en el mundo para ganar dinero, el problema es que nos las tragamos.